martes, 15 de abril de 2014

Casa Carión

Nuestra sociedad se encuentra estancada en un modus vivendi hedonista en el que lo habitual es buscar en sitios de Internet (como éste mismo) restaurantes con buenas críticas y valoraciones con el objetivo de ir sobre seguro en nuestro deseo de satisfacer nuestros apetitos y saciarnos de placer para llenar un vacío a todas luces existencial. Lo que suele ocurrir en estos casos es que cuando la digestión finaliza y el placer expira, el vacío existencial retorna, y con más fuerza.

Sin embargo, en contadas ocasiones sucede la "magia", y es el Destino el que nos descubre un sitio por pura casualidad, sin una recomendación previa ni un vistazo a Google. Tal vez nuestra intención no era ir a ese sitio, o íbamos a un lugar y acabamos en otro por mero azar. Tal vez ni siquiera pretendiésemos ir a comer.

Cuando descubrimos Casa Carión, fue una de estas raras ocasiones, en las que una excursión a los lagos de Salienza y el mal tiempo desencadenó que acabásemos en un pueblo clavado en la ladera de una montaña. El pueblo se llama Pola de Somiedo, y Casa Carión es el primer restaurante que uno divisa cuando baja el coche por la primera entrada al pueblo desde la carretera general.

El primer motivo por el que entramos al restaurante fue, por tanto, el azar. El segundo motivo era el atractivo menú somedano de fin de semana de 19€ y tres platos que mostraba la pizarra: fabada asturiana o tabla de quesos, pote de berza, y zorza con tortos y patatas fritas. 

Cansados y mojados, entramos por tanto en el bar-restaurante. Atravesando la puerta principal está la barra del bar y algunas mesas. Nosotros comimos en el comedor ampliado que han levantado a mano derecha.

El trato fue muy amable, como es costumbre en Asturias, tanto por parte de la camarera como por parte del propio propietario, que pasó al final de la comida para darnos dos tarjetas de visita ("por si acaso") y para certificarnos que toda la carne que habíamos comido en la fabada y el picadillo era de matanza casera. Desde luego se apreció tanto en el paladar como en la digestión posterior. También probamos de entrante (como si el menú no fuese suficientemente abundante) un plato de pimientos rellenos de marisco que estaban absolutamente exquisitos. Es difícil de admitir, pero quizá sean los mejores pimientos rellenos de marisco que he probado, y os recuerdo que Pola de Somiedo está tan en el interior de Asturias que casi se sale por León.

Lo único que puedo reprochar a este restaurante es que el tamaño de las raciones es prácticamente igual si se trata de 2 personas o de 4. En efecto, volvimos una segunda vez en compañía de una pareja de amigos, y el tamaño del puchero en el que se sirven los platos era el mismo que en la primera ocasión, cuando fuimos solos. En el primer caso la ración era tan generosa que es prácticamente imposible terminar los dos pucheros (el de fabada y el de pote). En el segundo caso, tuvimos que pedir un poco más de fabada a la camarera (que, eso sí, nos puso otro puchero sin rechistar).

Dejando este hecho a un lado, es un gran chigre de comida casera a un precio más que asequible, sobre todo teniendo en cuenta que los productos de matanza son caseros, si hemos de creer a su propietario.

Puntuación servicio y limpieza: 8.5
Puntuación comida y bebida: 9.5

Puntuación total: 9.0

Fecha de última visita: noviembre de 2012

Coordenadas GPS43°05'38.2"N 6°15'28.4"W

https://www.google.es/maps/place/43%C2%B005'38.2%22N+6%C2%B015'28.4%22W/@43.093949,-6.257888,2324m/data=!3m2!1e3!4b1!4m2!3m1!1s0x0:0x0

Galería de imágenes:


Tabla de quesos asturianos

Fabada asturiana

Pote de berzas

Huevos fritos con chorizo de matanza

Pimientos rellenos de marisco


Postre somedano